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Adaptación de la página 10: La Asamblea de las Letras

La UTexto original de la página 10:

Las consonantes escucharon atentamente a la I, que hablaba muy sensatamente mientras la O y la U asentían.

– … y creo que vosotras debéis ayudarnos porque si las vocales nos vamos las palabras no se podrán pronunciar. Y si no me creéis, podéis intentarlo. Intentad pronunciar cualquier palabra sin vocales: frigorífico, por ejemplos.

La I miró a las consonantes responsables de esa palabra y éstas se pusieron a trabajar inmediatamente. Salieron la F, la R, la G, la R corrió a su sitio y la F se precipitó a su lado y por último la C, pero las vocales no se movieron y todas las demás vieron asombradas el lío de letras que se había formado: FRGRFC.

Esta página tiene un montón de hallazgos de los cuales destaca evidentemente la representación de cómo las vocales explican el problema a las consonantes ¿cómo  se ideó esa representación?

La verdad es que surgió nada más leer el cuento porque ¿qué mejor sitio para que las vocales expongan su problema a los consonantes que un auditorio? Además esto une con la idea de la Asamblea de las Letras que ya aparece en la página interior.

Y el punto de la I sigue ganando protagonismo pero ¿ha cambiado su actitud?

Hombre, se ha cansado ya a estas alturas de que no le hagan caso y surge en esta página su carácter reivindicativo.

¿Y la idea de las palabras sólo con consonantes?

Partiendo del propio texto en el que las consonantes se mueven para formar la palabra frigorífico decidimos mostrar más palabras impronunciables pero sacadas del propio entorno que las rodea para acercar el conflicto al lector de una manera más real y palpable.

El resultado:

 

Página 10 - La gran pelea

Página 10 - La gran pelea

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Adaptación de las páginas 8 y 9: La página doble

La BTexto original de las páginas 8 y 9:

– ¿A las consonantes? – exclamaron escépticas las demás.

– Son demasiado orgullosas y nos desprecian porque son muchas y muy sofisticadas – replicó la O – Nos consideran simples y sin personalidad.

– Pero vosotras habéis dicho que todas somos necesarias, ellas también nos necesitan ¿no es verdad – insistió la U llorosa.

-Si… – dijo la I pensativa  – Ellas no pueden hacer nada sin nosotras.

Así que fueron a ver a las consonantes y les explicaron el problema.

Esta es la página más espectacular de todo el cuento, una página doble en la que el colorido estalla en su totalidad ¿cómo surgió la idea de este espectacular diseño?

Tuvimos la idea de utilizar la palabra cOnsonAntEs para que aparecieran tres de las letras que tienen diálogo en esta página, las más escépticas de todas y las otras dos, la que plantea la idea y la I que siempre es la positiva, se mantienen al margen de la exclamación y del revuelo que se arma frente a la idea.

Narrativamente es muy efectiva esta estructura

Si, porque además quisimos que esta palabra fuera el final de la frase que se inicia en la página anterior, cuando la U dice “A las consonantes”, dando un cierto suspense ante la revelación de la idea de la U, que no sabremos cual es hasta que pasemos la página.

Tras tres páginas sin aparecer, se vuelve a mostrar la historia de la I ¿por qué en este momento?

Esta página daba mucho juego gráfico puesto que había espacio para mostrar la historia del punto de la I que ya habíamos iniciado en dos páginas anteriores, aquí lo único que hacemos es mostrar cómo el punto va a hacer todo lo posible por volver a estar en su lugar encima de la I.

Por segunda vez se añade texto que no aparece en el cuento original ¿cual es la razón?

En primer lugar simplemente se ha alargado la frase que aparece en el cuento  que dice “Así que fueron a ver a las consonantes y les explicaron el problema.” para que quedara todo más claro.

¿Y lo de la Asamblea de las Letras?

Una idea divertida que surgió al analizar la representación gráfica de la hoja número 10.

El resultado:

Página 8 - La gran pelea

Página 8 - La gran pelea

 Página 9 - La gran pelea

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Adaptación de la página 6: Nuevas ideas incorporadas

Texto original de la página 6:

Y cada una trató de imaginarse si podría vivir sin las demás.

La O, que era muy glotona, pensaba con preocupación que al menos podría dormir en un colchón, aunque sólo podría comer col.

La I que sabía por experiencia que no era posible semejante estupidez intentaba por todos los medios convencerlas de que se necesitaban mutuamente.

– ¿Pero creéis que sólo se necesita comer y dormir? ¿Cuánto crees que duraríais sin las palabras amigo o amor o sin un libro o sin música. Incluso a la pobre U necesitáis para la música.

En esta página se han añadido cosas nuevas que no aparecen en el cuento original, en el que sólo se narran los pensamientos de la O ¿cómo surgieron los de las otras letras?

Todo surgió a partir de la frase “Y cada una trató de imaginarse si podría vivir sin las demás”. En el cuento sólo aparece cómo la O reflexiona sobre ello: “La O, que era muy glotona, pensaba con preocupación que al menos podría dormir en un colchón, aunque sólo podría comer col”. Así que sólo tuvimos que trasladar los pensamientos del resto de las letras, de esa manera partiendo de la página anterior mostramos a la E intentando encontrar otro alimento que sólo contenga la letra E y a la A pensando que ventana tiene una E y entonces no la podría utilizar para vivir ella sola.

¿Y en el caso de U que se dice que ella sólo podría jugar al mus? ¿De donde parte esa idea?

En este caso hemos hecho lo contrario, hemos tomado una idea que aparece en el texto de la página 7: “De pronto la U, que se asustó mucho porque sólo podría jugar al mus, tuvo una idea”, y la hemos utilizado para que la U piense en esta página sobre la triste posibilidad de vida que le espera si las vocales se separaran.

Mostráis siempre a la I convencida de que la idea de A y la E no es factible, incluso en este caso la I es la única que se mantiene firme en sus convicciones.

Basándonos en la descripción que se hace de la I en esta página: “La I que sabía por experiencia que no era posible semejante estupidez intentaba por todos los medios convencerlas de que se necesitaban mutuamente”, marcamos aún más la diferencia con el resto de las letras ya que muestra a las demás algunas de las palabras en las que participan ellas y considera fundamentales para todos, como la palabra AmOr representada con el corazón, la mUsIcA representada mediante la clave del sol y las negras y corcheas, los lIbrOs que se representa a si mismos y la palabra AmIgO, para cuya descripción gráfica utiliza a su abandonado punto.

El resultado:

 

Página 6 - La gran pelea

Página 6 - La gran pelea

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Adaptación de la página 5: Casi, casi como el cuento original

Texto original de la página 5:

– ¡No es cierto! – replicó la A – Yo puedo vivir sola, no os necesito a ninguna de vosotras. Podría comer un montón de cosas: habas, patatas, manzanas, pan. Y podría vivir en una casa y dormir en una cama ¿podéis decir vosotras lo mismo?

– ¡Yo también!-  dijo la E – Puedo comer merengues y beber leche.

Se calló de repente porque no se le ocurrían más cosas que podría comer ella sola y tampoco se le ocurrió dónde dormir.

¿Cómo surgió esta página?

Esta es una página clara y directa en la que las mismas letras nos dan la clave para realizar la ilustración, así que únicamente hay que limitarse a plasmar gráficamente el diálogo que mantiene las dos letras, representando a la A en una casa, como ella misma dice, y a la E comiendo merengue.  

El texto está idéntico al cuento original. ¿Por qué razón? 

En esta ocasión no hay ni una palabra de más ni de menos, todas son necesarias, por lo tanto las incorporamos todas a la versión ilustrada.

El resultado:

 

 

Pagina 5- La gran pelea

Pagina 5- La gran pelea

 

 

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Adaptación de la página 4: Hablan todas las letras

La ETexto original de la página 4

 Pues a mi no me importa – dijo la A con cabezonería – Al fin y al cabo soy yo la que más trabajo y ya estoy harta. Y si no, fijaos un poco y veréis. Soy yo la que tiene que estar en casi todas las palabras: ventana, mesa, caramelo, papel…

 ¡Tendrá cara! – le interrumpió la E – si no fuera por mí tampoco existirían esas palabras.

 Pero las demás también trabajamos – dijo la I – y no protestamos tanto, ¿qué importa quién es la primera o la última?

 ¡Venga ya! No me irás a decir ahora que ésa trabaja mucho – contestó la E señalando a la U.

La U que hasta entonces no había dicho nada porque no había entendido muy bien lo que ocurría se atrevió a intervenir:

  Yo hago lo que puedo. Ya sabéis que soy un poco lenta.

  ¡Ja! Un poco lenta dice! – se rió cruel la A – no puede terminar ni una sola palabra. A ver, di una sola palabra en la que estés sola del principio hasta el final.

Y es que como la U era tan torpe nunca le daba tiempo a colocarse al final y siempre tenía que ponerse alguna de las otras.

La U bajó la cabeza avergonzada y la O que era muy bondadosa intentó ayudarla.

 A mi no me importa. Yo casi siempre me pongo al final, total voy rodando y no me cuesta nada.

 Pero ¿no os dais cuenta de que toda somos necesarias? – dijo la I -. Todas tenemos que contribuir para que las palabras sean posibles.

Esta es una hoja con mucho diálogo, esencial para comprender la historia, y que da una idea más concreta de la personalidad de las letras. ¿Cómo se planteó el diseño de la hoja?

Pues la verdad es que fue bastante intuitivo, porque la A, desde su posición de reclamar su importancia fundamental en la construcción de las palabras, tenía que estar físicamente por encima de las demás letras y además mostrar todo su potencial, por eso despliega ese pergamino con un montón de palabras en las que ella es la presencia principal.

¿Y el resto de la composición?

La verdad es que salió sola, un poco basándonos en el orden de los diálogos y teniendo claro la estructura en pirámide que muestra claramente la reivindicación de la A y la posición que quiere obtener en el mundo de las letras.

¿Y los detalles que se han añadido a las diferentes letras?

Se ha buscado remarcar la personalidad de cada letra con unos añadidos a los dibujos que ya venían definidos en propio el texto, por ejemplo la A dice “Al fin y al cabo soy yo la que más trabajo” y para remarcar esa opinión le ponemos casco y cinturón de albañil, la U dice “Ya sabéis que soy un poco lenta” y utiliza un bastón para caminar, y por último en el texto se especifica que “la O que era muy bondadosa” se le añade, para representar gráficamente dicho hecho, una corona de santo.

En esta hoja llama especialmente la atención que los bocadillos de cada letra son del mismo color que la propia letra, cosa que antes ha pasado ligeramente desapercibido.

En esta hoja se ve esta cuestión claramente, ya que en las anteriores hojas sólo han hablado la I, la A y la E. En esta página cómo hablan todas, esto se ve con más claridad. Con este efecto se ha conseguido prescindir de los rabos de los bocadillos, que en esta página podrían ensuciar el diseño al tener que atravesar muchas partes de la página para alcanzar a la determinada letra que pronuncia la frase, y de esta manera, mucho más sencilla y gráficamente eficaz, identificar mediante los colores los diálogos que pronuncia cada una de las letras protagonistas.

Y también aparece por segunda vez el punto de la I.

Pues si, en esta página es en realidad cuando el punto de la I se presenta ya definitivamente, y donde vemos sin duda alguna el objetivo que le va a mover a lo largo de todo el cuento, que es, como no, volver a su posición natural encima de la I.

El resultado:

Página 4 - La gran pelea

Página 4 - La gran pelea

 

 

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Adaptación de la página 3: La presentación de las letras

Texto original de la página 3:

 

La O, que era muy tranquila, pensó que lo mejor era convencerlas para que hicieran las paces. Así que fueron a hablar con ellas, pero ninguna de las dos ponía nada de su parte, ninguna quería ceder. La A quería que se marchase la E, y la E que se fuera la A.

La O, que sólo quería vivir tranquila, pensó que quizás eso fuera lo mejor.

– ¿Cómo? – dijo la I – ¿pero no os dais cuenta de lo que ocurriría si se va cualquiera de nosotras?

Todas se quedaron mirándose un momento con cara de asombro.

¡Ah! – dijo la A comprendiendo-.

¿Eh? – dijo la E -, que era un poco sorda y siempre había que repetirle las cosas a gritos-.

¿Y? – preguntó la I impaciente mirándolas a todas-.

¡Oh! – exclamó la O asustada-.

¿Uh? – dijo la U que no acababa de comprender-.

La I estaba verdaderamente enfadada.

 ¿Os imagináis una vaca sin A? Ó un pez sin E? ¿Y el iris sin I? ¿Y un oso sin O?¿ Y una luz sin U?

 En esta página se desecharon casi todo todos los párrafos excepto una frase ¿cuál fue la razón?

Son dos párrafos que no aportan nada nuevo a la acción y que, aunque definen el carácter y la personalidad de alguna de las letras, estas se redefinen actuando en páginas posteriores, así que decidimos suprimirlos en la versión ilustrada.

En cambio el diálogo se ha mantenido prácticamente fiel al texto.

Pues si, el diálogo y especialmente las exclamaciones de las letras se han mantenido porque otorgan el tono preciso al cuento, como un juego en el que cada letra se utiliza a su misma para expresarse. Es un guiño divertido para los lectores y de esta manera conseguimos presentar a cada una de las letras individualmente y dar una idea de su personalidad.

La última frase de la página en la que se intenta representar el mundo sin las vocales ¿que criterio se siguió para respetar unas representaciones al pie de la letra y en cambio sustituir otras?

Pues la verdad es que la única razón fue que no supimos cómo representar gráficamente un “oso sin o”, el resto de las opciones eran mucho más sencillas y  con respecto a la letra o, decidimos sustituir el oso por el loro sin plumas, mucho más gráfico que un oso sin pelo, creemos. El resto de las representaciones están bastante bien y dan una idea de lo que quiere decir la I: sin las vocales el mundo que conocemos no será el mismo. Tal vez la representación menos “conseguida” es la del “iris sin i” que también resulto ciertamente complicado representar.

Y el resultado:

 

Página 3 - La gran pelea

Página 3 - La gran pelea

 

  

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Adaptación de la página 2: Aparece un nuevo personaje

La UTexto original de la página 2:

La I, que estaba a su lado y era la más sensata, estaba harta de oírlas porque no hacían más que molestarle con sus gritos y peleas.

Un día la I decidió hablar con las demás. Se quitó el punto y dijo que no se lo volvería a poner hasta que no solucionaran el problema.

  

¿Y la segunda página? ¿Cómo nació?

Estaba claro que había que escenificar la pelea de las letras y que teniendo en cuenta que esta se desarrollaba en un libro lo lógico es que este se moviera por efecto de los empujones entre la A y la E.

¿Y el punto de la I?

El punto de la I es un personaje en si mismo que nació en el mismo instante en el que la I se lo quitó como protesta ante la actitud de la A y la E, a partir de ese instante cobró vida propia y es uno de los hallazgos de la versión ilustrada del cuento, ya que en la versión en papel no vuelve a aparecer nombrado en ningún momento.

Y el resultado final :

 

 

Página 2 - La gran pelea

Página 2 - La gran pelea

 

  

 

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